¿Es tan malo tomar la piel del pollo?

¿Es tan malo tomar la piel del pollo?

De todas las aves de corral, la de mayor consumo en nuestro país es el pollo, es una excelente fuente de proteínas (20%) y el precio es asequible, contiene aproximadamente un 10% de grasa que se acumula mayoritariamente en la piel y por tanto, puede ser eliminada fácilmente. Hay gran diferencia de sabor entre la carne del pollo de granja y la de corral, la de este segundo tiene más sabor y menor contenido en grasa debido a su alimentación. En cualquier caso, el sabor depende, además del modo de cría, de la edad en el momento del sacrificio, el sexo, etc.

En cualquier caso, el cuerpo debe ser rollizo, la pechuga ancha y los muslos cortos con buena musculatura.

Volviendo a la grasa del pollo retenida en la piel, es mejor eliminarla antes de consumir ya que si no se hace, por cada 100g contiene 110mg de colesterol y 2,6 g de ácidos grasos saturados, que no son cantidades despreciables. El problema es que a muchos nos gusta, y más si está crujiente. Si es así, no preocuparos, tiene solución, hay un modo de consumir la piel del pollo asado eliminando en gran medida el perjuicio de consumir no solo la grasa sino otras sustancias potencialmente perjudiciales que pudieran haberse acumulado en ella.

Sólo tenéis que asarlo de esta forma:

1º Echar un vaso grande de agua en la fuente del horno (evita que se seque el pollo y contribuye a formar parte de la salsa)

2º Colocar encima la rejilla y a continuación el pollo en cuartos o trozos grandes con la piel hacia arriba, regar con abundante zumo de limón (3 o 4 limones para un pollo) y 2 dedos de vino blanco, añadir tomillo, romero y un poquito de sal.

pollo bandeja opt

 

3º Asar a 170-180 grados el tiempo necesario, hasta que esté dorado

4º Verter el contenido líquido de la bandeja en un recipiente que permita desechar fácilmente (a cucharadas) la grasa acumulada en la parte superior, por ejemplo, un vaso grande que resista calor.

 

 grasa pollo opt

 

5º Servir con el jugo una vez eliminada la grasa, os sorprenderá la cantidad de grasa que queda en la parte superior del recipiente sin haber añadido nada de aceite para asar.

Imaginaos, cuando ponemos patatas y cebolla debajo del pollo para asar, aunque no consumamos la piel nos estamos tomando toda esa grasa impregnada en la patata y la cebolla. Si queréis patatas con el pollo, podéis envolverlas en papel de horno con su piel y meterlas también a asar a la vez que el pollo y luego servirlas como acompañamiento, regadas con el jugo desgrasado.

Para completar el menú podemos acompañar con una ensalada aliñada con aceite de oliva virgen extra en cantidad moderada y que contenga diversos tipos de vegetales con colores diferentes (no es por estética, que también) es por aumentar el número de esos compuestos bioactivos de los que ya hemos hablado.

No olvidéis una fruta como postre (ya hemos aclarado en otras ocasiones que la fruta no “engorda” más al final de la comida)

Perdonad que no me resista ni una vez (aunque aparentemente no pegue en este contexto) a deciros que os mováis, incluso, preparando el pollo en la cocina, de aquí para allá, sin ahorrar un solo movimiento, con energía, todo cuenta.

Hasta el próximo post

Yolanda Pontes

 

Publicado en 14/01/2016 por Yolanda Pontes Home, Nutrición, Actividad Física... 0 521

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